
El jueves 19 de Mayo del corriente año, miembros del MRS y periodistas de medios de comunicación televisivos locales tanto del canal 100 % Noticias así como del 10, fueron víctimas una vez más del ataque delincuencial, cobarde de las turbas Orteguistas, quienes con el aval de la policía Orteguistas agreden a todo a aquel que manifiesta un pensar diferente al que ellos profesan, sin que antes esto, la policía Orteguista haga absolutamente nada para impedirlo.
Una vez más queda demostrado el actuar delincuencial de las turbas Orteguistas, mismo que coarta el derecho de manifestación del que por ley tenemos derecho todos los nicaragüenses sin distinción alguna. Pero que digo ley si con este gobierno, represor, corrupto, despilfarrador, e incapaz no hay ley que valga, más que la imponencia del tirano Ortega sobre nuestro ordenamiento jurídico, quien con su actuar, se pasa tanto la constitución así como las demás leyes de la República por donde le place.
Lo más impresionante de todo, es que encima de lo ocurrido, haya salido el comisionado Javier Meynard, sub director de la policía Orteguista, diciendo que lo visto ese día no fue más que estirones de camisas y tal vez algún coscorrón. Tanto ha llegado el descaro, servilismo, y el yo-que-pierdismo de la policía del querer negar algo que por las evidencias existente es inconcebible refutarlo, sin embargo los agentes de la policía si el menor descaro, con el mismo que le caracteriza en su actuar inerte cuando los delincuentes de la Juventud Sandinista agreden a todo aquel que manifiesta su descontento en contra del desgobierno, más sin embargo, salen negando los delitos en lesiones consumadas por las turbas, delincuentes, vagos, y drogadictos de la Juventud aludida en contra de los miembros del MRS y medios de prensa televisivos de nuestro país.
Es sarcástico el fundamento utilizado por agentes del gobierno y de las turbas Orteguistas, al decir que las calles son del pueblo, cuando no dejan que el mismo pueblo del que tanto ellos hablan se manifieste cívicamente en las calles en contra del sistema.
Ante lo ocurrido no queda más que decir, que todo en esta vida tiene un límite, y por ende las agresiones cometidas por agentes de este gobierno se revertirán hacia ellos mismos, cuando el pueblo cansado de tantos atropellos decida lanzarse a las calles sin el más mínimo temor para recuperar aquellos derechos de lo que el sistema les ha arrebatado durante todo este tiempo.


